
El objetivo elegido por el grupo, según la Agenda 2030, se considera el más prioritario, es por ello el objetivo esté el número 1 en la lista, ya que estos están ordenados según la importancia que tienen, ya que poseen un orden lógico y de prioridades. A pesar de ello, los 17 objetivos de desarrollo sostenible, poseen una estructura compleja, interrelacionada, que avanza a distintas velocidades, y que cuentan entre ellos con un elevado grado de dependencia entre sí, por lo que tendríamos que entender los objetivos como un todo, y no aislarlos en sí mismos.
Ya no se trata solo de una prioridad, sino que se trata de un derecho fundamental de las personas, ya que, la pobreza genera la privación sistémica y grave de los derechos humanos, siendo la falta de derechos una gran barrera para el desarrollo de las personas, lo que se convierte en un círculo vicioso del cual no se puede salir nunca.
Por lo tanto, consideramos que es de vital importancia la consecución de este objetivo, ya que se trata de garantizar la protección social de las personas en situaciones de pobreza o vulnerabilidad social, se trata además, de aumentar el acceso a los servicios básicos, y de garantizar ayuda a las personas afectadas por fenómenos climáticos extremos, así como hacer frente a los problemas tanto económicos, sociales como ambientales.
Si tenemos que plantear una formulación alternativa, antes deberíamos mencionar unos conceptos que consideramos necesarios para poder explicar por qué plantearíamos una formulación alternativa. Lo cierto es que, en estos objetivos nos encontramos con ciertas lagunas, tanto a nivel metodológico como en lo que a contenido se refiere.
¿Son los objetivos y metas, junto con sus indicadores, coherentes entre sí? Lo cierto es que no, y es que el primer ejemplo lo podemos comprobar a través de sus metas, ya que mientras que hablamos en el 1.1 POBREZA EXTREMA: De aquí a 2030, erradicar para todas las personas y en todo el mundo la pobreza extrema. Para pasar directamente al 1.2 POBREZA RELATIVA EN TODAS SUS DIMENSIONES: De aquí a 2030, reducir al menos a la mitad la proporción de personas y menores de todas las edades que viven en la pobreza en todas sus dimensiones según las definiciones nacionales. ¿Cómo es posible que ambas sean tan contradictorias entre sí?
Por lo que, consideramos que para que estas metas puedan ser más realistas y se complementen entre sí deberían ser reformuladas y comprendidas de la siguiente manera:
1. Pobreza extrema: de aquí a 2030, reducir a menos de la mitad para todas las personas y en él todo el mundo la pobreza extrema, mejorando la calidad de vida de los más vulnerables. Siendo este el inicio para una posterior erradicación en el futuro.
2. Pobreza relativa en todas sus dimensiones: de aquí a 2030 reducir al menos a la mitad la proporción de personas y menores de todas las edades, en todos los territorios que viven en la pobreza en todas sus dimensiones según las definiciones nacionales.
3. Aplicar a nivel nacional sistemas y medidas que aseguren una protección social para todos, incluyendo niveles mínimos, y, para 2030, haber aumentado la cobertura respecto a los más pobres y los vulnerables.
4. Para 2030, garantizar que todos los hombres y mujeres, en particular los pobres y los vulnerables, tengan los mismos derechos a los recursos económicos, así como acceso a los servicios básicos, la propiedad y el control de las tierras y otros bienes, la herencia, los recursos naturales, las nuevas tecnologías apropiadas y los servicios financieros, incluida la microfinanciación.
Algunos de ellos, consideramos que están formulados de la manera correcta, lo que no consideramos es que se estén llevando a la práctica de la mejor manera, lo que está fomentando el efecto contrario, como por ejemplo el caso del control de las tierras, los recursos naturales, así como la microfinanción. Por lo que, se deberían llevar a cabo políticas que protejan y fomenten la consecución de este objetivo en su eje central.
5. Para 2030, fomentar la resiliencia de los pobres y las personas que se encuentran en situaciones vulnerables y reducir su exposición y vulnerabilidad a los fenómenos extremos relacionados con el clima y otras crisis y desastres económicos, sociales y ambientales
a. Garantizar una movilización importante de recursos procedentes de diversas fuentes, incluso mediante la mejora de la cooperación para el desarrollo, a fin de proporcionar medios suficientes y previsibles a los países en desarrollo, en particular los países menos adelantados, para poner en práctica programas y políticas encaminados a poner fin a la pobreza en todas sus dimensiones
b. Crear marcos normativos sólidos en los planos nacional, regional e internacional, sobre la base de estrategias de desarrollo en favor de los pobres que tengan en cuenta las cuestiones de género, a fin de apoyar la inversión acelerada en medidas para erradicar la pobreza
Por último, respecto a esta última meta, consideramos que es demasiado idílica, además, no determina de qué manera se va a llevar a cabo la consecución de la resiliencia de los pobres y de las personas que se encuentran en situaciones vulnerables, continuamos con un discurso de situaciones ideales en el cual, no hace hincapié en el problema, en las causas que han generado esta situación, para a partir de ahí continuar a trabajar para poder mejorar. ¿Consideramos que es una formulación adecuada? Sí, pero a pesar de ello, es necesario desglosar todavía más las metas, se quedan de manera superficial en meras intenciones, y hasta día de hoy no se han conseguido avances en estas metas.
Por otro lado, si consultamos el documento recogido en las Declaraciones de las Naciones Unidas, y solo haciendo una primera consulta en el apartado referido III. El desarrollo y la erradicación de la pobreza, nuestra respuesta respecto al ODS elegido, y si es o no razonable a través de sus metas e indicadores de la Agenda 2030 es clara, ¡NO!
A continuación, y una vez analizado el documento, y comparando los objetivos y metas, argumentaremos nuestra respuesta anterior, mencionando los puntos fuertes y débiles de la mismas.
En la parte referida al desarrollo y a la erradicación de la pobreza, comienza mencionando: “No escatimaremos esfuerzos para liberar a nuestros semejantes, hombres, mujeres y niños, de las condiciones abyectas y deshumanizadoras de la pobreza extrema, a la que en la actualidad están sometidos más de 1.000 millones de seres humanos. Estamos empeñados en hacer realidad para todos ellos el derecho al desarrollo y a poner a toda la especie humana al abrigo de la necesidad”
Después de lo mencionado anteriormente, podemos decir, ¿que estas palabras se encuentran recogidas en la Agenda 2030? Lo cierto es que no, ya que, en el documento de las Naciones Unidas, hablan de no escatimar en esfuerzos, de hacer frente a la pobreza extrema, de no dejar a nadie atrás, no habla de reducir a la mitad, de cifras, habla de personas, de hacer frente al problema, por lo que nos reiteramos en nuestra respuesta, estas palabras no se ven reflejadas en la Agenda 2030.
Continuamos en lo que hace referencia a las políticas de cada país, haciendo mención a lo siguiente: “El logro de esos objetivos depende, entre otras cosas, de la buena gestión de los asuntos públicos en cada país. Depende también de la buena gestión de los asuntos públicos en el plano internacional y de la transparencia de los sistemas financieros, monetarios y comerciales. Propugnamos un sistema comercial y financiero multilateral abierto, equitativo, basado en normas, previsible y no discriminatorio”
Pero, ¿podríamos decir que el equivalente en la Agenda 2030, corresponde a este objetivo?: “Implementar a nivel nacional sistemas y medidas apropiadas de protección social para todos, incluidos niveles mínimos, y, de aquí a 2030, lograr una amplia cobertura de los pobres y los vulnerables”. Lo cierto, es que si tenemos que comparar entre ambos las menciones respecto al documento de las Naciones Unidas, en este objetivo encontramos grandes lagunas. Nos encontramos con un objetivo escaso, que no abarca la finalidad del documento mencionado, y que se queda muy por debajo de lo que se pretende conseguir. No hace referencia en ningún momento a las intenciones iniciales, a la buena gestión de los asuntos públicos, al plano internacional, la transparencia, con un sistema multilateral abierto, equitativo. Sino que nos encontramos con un objetivo cuyo ideal es implementar medidas de protección social, ¿No hemos sabido reflejar las intenciones del documento de las Naciones Unidas?
Continuamos, para hacer mención al siguiente párrafo: “Reconocemos las necesidades y los problemas especiales de los países en desarrollo sin litoral, por lo que pedimos encarecidamente a los donantes bilaterales y multilaterales que aumenten su asistencia financiera y técnica a ese grupo de países para satisfacer sus necesidades especiales de desarrollo y ayudarlos a superar los obstáculos de su geografía, mejorando sus sistemas de transporte en tránsito. En este sentido, ¿recoge la Agenda 2030 en alguno de sus objetivos, mención a los países en desarrollo sin litoral? La respuesta continúa siendo no, nos encontramos ante metas e indicadores que no inciden en el documento de las Naciones Unidas, que se quedan en meras palabras superficiales, que no ahondan en las causas, en la solución para los problemas, y que sería solo el inicia por dónde empezar a trabajar.
Estos son, solo algunos ejemplos que hemos considerado más relevantes en los cuales, y como decíamos al principio, el objetivo elegido por el grupo, no refleja sin duda alguna el documento de las Naciones Unidas. A pesar de que la Agenda 2030 se considera ambiciosa en cuanto a sus metas y objetivos, no ha recogido de manera íntegra las necesidades actuales.
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